Cómo las nuevas tecnologías me permitieron ir a Vinexpo en Burdeos.
Era martes. Vinexpo había empezado el domingo y acababa el jueves y no tenía hotel. Hay 700 kilómetros desde Madrid a Burdeos.
Decidí irme en coche si conseguía un hotel con buen precio. Me metí en booking.com. Pudo comprobar que las mejores ofertas de hoteles no bajaban de 200 euros por noche en Burdeos.
Miré en San Sebastián, en Irún para hacer noche a mitad de viaje. Y vi un hotel, El Ibys que me cobraban 60 euros por noche. Reservé y decidí que si no conseguía un hotel baratito en Burdeos volvería a dormir en Irún a la vuelta en ese mismo hotel si me gustaba.
¿Pero cuál era la dirección exacta de la feria en Burdeos? Fui a vinexpo.com y la obtuve, pero… ¿sabría llegar a la feria? Cogí la aplicación de mapas del Iphone que me marcó de forma precisa los kilómetros y cómo llegar.
Me fui a casa e hice la maleta y me puse en marcha. 700 kilómetros. ¿Qué iba a hacer en todo ese viaje solo? Había grabado en el Iphone todas las conferencias a las que asistí en “La red innova” (creo que ahora podría recitarlas de memoria. Qué buenas que fueron).
Al día siguiente cogí carretera y llegué a la feria sin preguntar a nadie (y sin equivocarme). Ya en la feria, a eso de las 16 horas decidí mirar otra vez en booking.com, descubrí que había un hotel pequeñito en el centro que me cobraba 85 euros por noche. Solucionado. Me quedaba una noche más en Burdeos.
Llego al hotel. El parking estaba en un sitio un poco complicado pero con mi Iphone, hasta el fin del mundo. Entré en el hotel y me dieron la llave y el código para entrar en el wifi del hotel. Entré en mi correo para ver si había novedades en el mismo, y volví a entrar en la página web de la feria para prepararme algunas de las visitas a determinados stands que quería programarme previamente. Visité asimismo varias páginas web de diversos clientes para tener más fresco su posicionamiento, su imagen, sus productos, sus premios, quién estaba detrás, sus instalaciones, su historia. ¡Qué fácil se hace prepararse una cita si tu interlocutor dispone de buena información en la red!
Según salgo del hotel pregunté por la zona de ambiente para cenar y me empezaron a decir que si primero a la izquierda y luego a la derecha. No hombre no, dime el nombre de la calle donde está que ya me apaño con mi Iphone para llegar con precisión. ¿8 minutos andando solo? Con la misma soltura que si fuera la ciudad en la que vivo.
Al día siguiente volví a la feria sin pérdida, y compré el bono para tener wifi en mi portátil para poder disponer de demos y mails que podían ser de ayuda en las visitas que pretendía hacer.
¿Es todo lo que he dicho tecnología punta? Pues no. ¿Qué es lo que he hecho? Lo mismo que lo que hubiera hecho 20 años antes, solo que las nuevas tecnologías me han ayudado de tal manera que sin ellas este viaje no lo habría hecho. ¿Venderé o no venderé en este viaje? Aún no lo sé, pero lo que sí sé es que he hecho lo que está en mi mano para conseguirlo. Ayudado, complementado por las nuevas tecnologías. Y que nada hubiera vendido si no hubiera ido.
¿Y tú, bodega? Tú crees que estás aprovechando las nuevas tecnologías para vender? ¿Respondo por ti? Estoy seguro de que no. ¿Cómo venden vino las bodegas? Sobre todo de forma presencial la mayor parte de las veces la primera vez. Podrías hacer por Internet mucho más de lo que haces por encontrar prospectos interesantes o por que estos prospectos interesantes te encontraran a ti. Podrías aprovecharte mucho más de las nuevas tecnologías para mantener el contacto con las personas que has llegado a conocer.
¿Quieres vender más? Ponte las pilas.
Este post en inglés: How new technologies allowed me to go to Vinexpo in Bordeaux.











