Vino y algo más. Bodegas Finca la Estacada

A espada entre Madrid y Cuenca nos topamos con Bodegas Finca la Estacada, un espectacular complejo enoturístico que además de por supuesto viñedos y bodega cuenta con restaurante, hotel y un interesante spa en donde el vino adopta otro significado totalmente diferente pero no por ello menos atractivo.

En cuanto al viñedo, Finca La Estacada casi 300 hectáreas situadas todas en las cercanías de la bodega. Las variedades presentes son TempranilloCabernet Sauvignon, Syrah, y Merlot. Además en los últimos años se ha ampliado la plantación con nuevas variedades como Cabernet Franc, Cariñena, Malbec y Petit Verdot.

Los suelos son de altamente arcillosos con sustratos calizo, pobres pero con suficientes recursos minerales para una correcta maduración, esta se desarrolla sin problemas gracias al elevado número de horas de insolación que caracteriza al viñedo de Castilla-La Mancha. Todo ello permite preservar unos niveles de acidez y matices frutales que podrían desaparecer en otras condiciones.

La elaboración sigue los patrones clásicos de la comarca manchega, con la peculiaridad de que la fermentación se lleva a cabo en depósitos de una baja relación altura anchura, lo que se traduce en una elevada extracción polifenólica al ser mayor la superficie de contacto entre el sombrero y el mosto.

En cuanto a sus vinos encontramos más de quince referencias diferentes, fruto de las múltiples variedades utilizadas y procesos de elaboración. De entre ellos destaca el Secua Cabernet Syrah, vino estrella de la bodega procedente de cepas situadas a casi 900 metros de altura y pequeñas parcelas pero con alto rendimiento de plantación. El resultado es un vino de gran contenido tánico, aterciopelado y con marcadas notas de cacao, tabaco y torrefacto.

El Winebus en Bodegas Finca La Estacada y el Monasterio de Uclés el sábado 13 de abril

El Winebus en Bodegas Finca La Estacada y el Monasterio de Uclés el sábado 2 de marzo 

De cuando las cosa se preparan bien, salen mejor.

Depósitos de fermentación al aire libre

Sábado 11 de  Febrero 10:30 de la mañana, un café en el cuerpo, la nariz muy  fría pero ilusionados y con ganas de pasarlo bien, pues el día soleado nos  auguraba  una gran jornada de vinos y visiteo.

A las 10:40 ya estamos todos, 19 valientes incluyendo nuestro piloto y con Ignacio como maestro de ceremonias. Arrancamos porla A3, y comienzan las presentaciones, tenemos 85Km por delante para ir rompiendo el hielo, la calefacción del microbús, también pone de su parte.

A mitad de camino ya somos y ejercemos como un grupo, han comenzado las  risas, las preguntas sobre  los vinos y la comida, circulando información de la  bodega y el pueblo de Chinchon. A eso de las 11:45 ponemos los pies en el suelo  rumbo al bar del Restaurante-Bodega- Spa-Hotel Fincala Estacada, la primera impresión: nuevo, amplio, un rápido paso por el baño y a las 12 horas, con puntualidad británica, la  responsable de  enoturismo (una chica joven de discurso muy eficaz) nos reúne a todos en la entrada, en torno a un viñedo muy bien cuidado y podado en espaldera, representativo, según sus palabras, de lo que podríamos ver a lo largo de sus 278Ha

Las instalaciones están cuidadas y  pensadas y  al milímetro, en un concepto de estancia todo incluido, Causa sorpresa en el grupo la presencia de los depósitos de fermentación en el exterior y no en las naves, tras la explicación oportuna sobre el diseño, a mi me queda la duda de donde se encuentran las prensas que se usan en el descube de los tintos?…………………….

Durante la cata

La visita está siendo amena, a pesar del viento que se empeña en tersarnos la piel; foto por aquí, foto por allá y en un momento nos encontramos dentro de la nave, junto a los depósitos que albergan el vino casi terminado. Una vez conocidos los pormenores de las distintas elaboraciones, entramos en la sala de crianza, sencillamente espectacular, emborrachándonos de aromas de madera nueva: cocos vainillas, tabacos y torrefactos, resultado del buen tostado de maderas francesas y americanas y que han conseguido excitar aún más las ganas de degustar buen vino. Tras cientos y cientos de barricas pasamos a la sala audiovisual y de autoconocimiento, donde hacemos un resumen, en imágenes, de todo lo explicado hasta el momento por nuestra anfitriona, siendo aquí donde reforzamos la opinión de que esta bodega tiene algo de especial!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Rematamos la visita en el túnel de los aromas y descubriendo las bondades y diferencias entre la madera americana y francesa y apreciando como, del alcornoque,  pueden salir los maravillosos tapones de corcho que pondrá fin a una elaboración muy cuidada.

Por fin llega el esperado momento de la cata, en primer lugar: Finca La Estacada Blanco, vino brillante de un color amarillo pajizo con marcadas notas verdes, de aromas frescos de fruta madura, armónico en boca, graso y sedoso de paso agradable, acidez bien ensamblada y ciertas notas amargas en cada garganta. Continuamos con un tinto de 12 meses en barrica, presentándose como un vino limpio de color cereza, de capa media y que destapa aromas tostados de madera nueva y ciruelas compotadas.En boca es cálido, licoroso  y ciertamente tánico, con muchos recuerdos de fruta y tostados( café tofes…)

Casi dos horas después de comenzar, prácticamente nos tiene que echar, el vino ha eliminado la vergüenza y el ambiente de la sala propone un debate de larga sobremesa.

En las Cuevas del Vino de Chinchón

Después de un obligado paso por la tienda (tenéis que probar La Estacada Shyrah Merlot)  ponemos rumbo a silenciar el estómago, pues el hambre comienza ha hacer mella y la llegada a Chinchón se presenta como solución a la flojera de piernas y al mareo que comienza a recorrer alguna que otra cabeza .Pero ayyyyyyyyyyyy amigos nada mas lejos de la realidad, la visita a las Cuevas del Vino, después de intentar seguir a Ignacio por aquella cuesta inacabable, no hace sino fomentar que corran los ríos y ríos de vino tinto, disfrazados de frascas de cristal donde el premio siempre estaba en el fondo, y que acompañaban, cada vez mejor, con magníficas tapas made in Spain.

El color del grupo a las 16:30 es uniforme, no entiende de nacionalidades y tras un digestivo chupinazo de buen chinchón encaramos la misma cuesta, que antes nos pareció el mismísimo Alto de Los Leones, pero esta vez en busca de sol y café en compañía de  una de las más bonitas plazas de este país.

En la Plaza de Chinchón

Conseguimos comprar unos dulces típicos y, no sin esfuerzo, regresar al bus, casi, a la hora pactada. El regreso estuvo plagado de infinitos chistes de dudosa valía que consiguieron sacar nuestras más sinceras sonrisas .La despedida, a pie del autobús, termina con la promesa de seguirnos a través de las redes sociales y en este mismo blog y da por finalizada una jornada que tendrá su continuación en la tercera salida del WINEBUS………Verdad, Ignacio??????????????

Un saludo

Winetalker

Post relacionados: El Winebus en Bodega Finca La Estacada y Chinchón

¿A quién no le gusta?…

Ambiente en el viaje a Aranda de Duero

El Winebus a Tarancón (80 kms desde Madrid). La verdad es que no tiene ningún mérito organizar esto. A quien no le gusta salir de la ciudad, no tener que conducir, visitar bodegas espectaculares, tomar vinos excepcionales, tomar tapas que quitan el hipo…, visitar ciudades emblemáticas, relacionarse con gente muy maja, y además encontrarse con gente que empieza el viaje con una sonrisa como ésta? El sábado de bodega y a Chinchón. Página del evento en Facebook