La clave está en diferenciarse y en algo más.
Donde está Wally?
Publicado en Mercados del Vino y la Distribución en su ejemplar nº 60 del 15 de diciembre de 2010 al 15 de enero de 2011
Es el momento actual un momento terrible. Estamos en una crisis muy profunda en la que todo es inestable. Nada es seguro.
Es el momento actual un momento apasionante, porque estamos viviendo los tiempos de cambio más profundos de la historia. Y en los tiempos de cambio, surgen grandes oportunidades para quien sabe identificarlas.
En el pasado también ha habido momentos de cambio importantes en el sector del vino. Hace ya un tiempo, con miles de bodegas en España y en el mundo, la necesidad de que este sector se organizara era una prioridad. Y aparecieron las Guías de Vino por todos conocidas. Jugaron un papel trascendental para objetivar la calidad. Con ello los compradores, a muy distintos niveles, tenían mayores garantías de poder revender los productos que compraban. Lo conseguían siguiendo las valoraciones de las mencionadas guías. Este simple hecho provocó un aumento exponencial de las exportaciones. Pero también provocó una pérdida de heterogeneidad entre los distintos vinos al verse de alguna manera obligadas a seguir sus pautas de valoración.
Con la aparición de Internet y los Social Media aparecen nuevos líderes de tendencias y gustos con criterios muy diversos, cuya fuerza consiste en el número de seguidores que les leen por la red y por la reputación que se van ganando día a día.
Si antes eran contados los que dictaban el criterio de valoración del vino, ahora son muchos más los que determinan el valor y la calidad de los vinos. Y la mayoría, con bastante menor influencia individual. Porque son muchos más. Porque sus seguidores ya no siguen a un único prescriptor, sino a muchos y todos están tan solo a un clic de distancia. Porque ese liderazgo es algo que varía con el tiempo. Las verdades absolutas sobre el mundo del vino desaparecen. Todo se hace mucho más complejo.
Además, actualmente las Bodegas pueden entrar en contacto con los consumidores finales, y contarles con detalle sus peculiaridades, y entender, de primera mano sus gustos.
No es necesario entender el proceso completo para tener éxito en esta nueva situación. Lo que es necesario entender es qué cosas concretas funcionan.
Y las verdades del barquero son, por encima de muchas otras en este momento… apostar por la calidad, diferenciarse, acometer nuevos proyectos, tener personalidad, transmitir al mercado estos factores, buscar nuevos mercados, utilizar las nuevas tecnologías e internet, tener un contacto directo con los clientes finales para contarles tu singularidad y por entender de primera mano cómo reciben los clientes nuestros productos, cuáles son sus preferencias.
Hay una frase de Darwin que me viene como anillo al dedo que dice: “Sobrevivirán, no los más fuertes ni los más inteligentes sino aquellos que sepan adaptarse mejor a los cambios” Nos encontramos en el momento de mayor cambio de la historia. ¿Tú qué estás haciendo para adaptarte a los cambios?
Fuente de imagen: docencia.izt.uam.mx
Este post en inglés: The key is to look different… and something else.











