¿A quién debe dirigirse una bodega en su comunicación?
En conversaciones con responsables comerciales y de Marketing de Bodegas me sigo sorprendiendo, porque siguen mirando muchos de ellos al mercado como un todo. Hablan de dirigirse a todo el mercado. O a un segmento del mismo, que parece pequeño si se mira en términos de porcentajes, pero enorme, si se considera en valores absolutos.
Muchos de estos responsables todavía no han visto: 1) Que Internet adquiere una importancia capital en la generación de imagen. 2) Que en el medio Internet, entre otras cosas, por la saturación de información, ya no es la Bodega la que busca a su consumidor, sino el consumidor el que busca a la bodega. 3) Que en un medio como éste, si conseguimos que determinadas personas nos presten atención, debemos poner especial cuidado en aprovechar esa deferencia para contar cosas que les interesen. Porque esa atención tiene un valor enorme. 4) Que las herramientas de Social Media son una herramienta fantástica para mostrar nuestra singularidad, nuestra personalidad, nuestro posicionamiento. 5) Que los Social Media son un magnífico medio para ampliar la audiencia y perpetuar nuestras acciones de generación de imagen y promocionales 6) Que el flujo de información es tan brutal que nuestros clientes finales, reales y potenciales, utilizan a determinadas personas con las que se relacionan a través de las redes en quien depositan su confianza para que, ejerzan de filtro. Esas personas que ejercen de filtro son los nuevos marcadores de tendencias. Ganarse a esas personas que ejercen de filtradores o de marcadores de tendencias es fundamental.
Internet ha revolucionado la comunicación por múltiples factores: 1) Un coste de comunicación vía Social Media inapreciable. 2) Los buscadores y los Social Media facilitan que se creen infinitos nichos a ser cubiertos por distintos jugadores. 3) El boca a boca digital es infinitamente más potente que el presencial. 4) Los 3 factores anteriores hacen una combinación increíble que hace que las reglas de juego preestablecidas salten por los aires y se estén creando unas nuevas que empezamos a descubrir y a manejar.
Ahora es mucho más difícil que antes llegar a un volumen importante de consumidores o prescriptores. Pero es posible ser el mejor del mundo en un nicho, suficientemente pequeño y específico para conseguirlo y suficientemente grande para que sea rentable. ¿El mejor del mundo? ¿Cómo va a ser una bodega la mejor del mundo? Pues sí. Nuestros clientes nos compraban porque éramos para ellos los mejores del mundo, o mejor dicho, los mejores de “su” mundo. ¿Y cuál era su mundo? La oferta que recibían. Aquellas bodegas con las que había una relación. Cada bodega dominaba geográficamente sus zonas limítrofes. Ahora, una Bodega no vende al vecino más cercano, pero posiblemente tenga una relación mucho más cercana con algún cliente de Tokyo. Este es el milagro y el misterio del Social Media.
¿Y qué es lo que tiene que buscar una bodega? ¿Gustar mucho a muchos, o ser el mejor del mundo para determinados prescriptores, distribuidores consumidores?
¿No sería bueno manejar una buena base de datos: de prescriptores, distribuidores y consumidores y centrarse en dar un magnifico servicio a esos pocos, para que estos te consideren el mejor del mundo para ellos? Eso es lo que actualmente se viene definiendo como CRM.
El mundo se ha hecho más justo. Ahora ya no se depende tanto de los puntos que nos den las más famosas guías de vinos. No es tan importante. Basta con que hayas enamorado a determinados prescriptores, distribuidores, formadores de opinión, consumidores, para que te ganes la vida.
Con los Social Media ya no hay un solo mercado sino miles de mercados interrelacionados.
Este post en inglés:











