Quiero agradecer a José Nuño por haber sido tan amable de haberme enseñado las instalaciones de Bodegas Viña Mayor.
Viña Mayor tiene unas bonitas y eficientes instalaciones y es realmente atractivo verlas durante la vendimia. Muchas bodegas se prestan a enseñarlas pero suelen hacerlo cuando no hay vendimia. Eso les permite enseñarlas con una limpieza total y no provoca molestias a los operarios. Tiene el inconveniente de que uno tiene que hacer un esfuerzo de imaginación para entender el grado de actividad y la forma de trabajar en ese momento tan crucial. Pero es así cuando se entiende qué es lo que ocurre realmente en una bodega.
Esto vale para una bodega como para cualquier otra actividad. ¿Cuándo nos atrae más un teatro? ¿Totalmente vacío o lleno a rabiar para ver una obra de éxito? Supongo que merece la pena de las dos maneras, pero si tengo que elegir únicamente una tengo perfectamente claro cuál prefiero.
José Nuño tuvo el detalle de mostrarme la bodega en la que trabaja como enólogo y esto me permitió entender más a fondo el proceso y formularle las preguntas que solo surgen cuando ya se han visitado unas cuantas bodegas o cuando la bodega está en un momento como éste.
Una de las preguntas que hice a José fue en qué consistía el secreto del éxito de Viña Mayor. Me respondió que uno de ellos era hacer las cosas sencillamente. ¡Qué respuesta más sencilla en un mundo tan complejo como el que vivimos! Y eso me lo cuenta después de haberme contado múltiples detalles que muestran la enorme sensibilidad y conocimiento que tienen los señores de Viña Mayor a la hora de elaborar sus vinos.
Y es que José Nuño es un hombre que, sabiendo de vinos un montón, cuenta las cosas sencillamente, para que se entiendan. Pero con todo lo que me contó saqué la impresión que lo que se hace en esta bodega es tan sencillo como lo que hace Federer cuando sale a jugar al tenis. Yo siempre que veo a este hombre me llevo la impresión de que jugar al tenis muy bien está chupado. Pero luego, cuando salgo a la pista no le doy a la bola con la sencillez y naturalidad con la que él lo hace. Si lo consiguiera sería el número 1 del mundo. Bueno, quizás el número 2 que viene otra vez Nadal dando guerra. Vamos. Que es sencillo para José y para Bodegas Viña Mayor, que saben lo que no está en los escritos sobre vino. No hay nada como dominar algo y ver que todo encaja. Todo se hace sencillo.
Eso que vale para la elaboración de vino vale también para la comunicación por Internet. Parece un mundo muy complejo, y realmente lo es para el no iniciado. Se trata de que cada uno haga lo que sabe hacer. Y de hacerlo bien. Y de hacerlo con la sencillez del experto.
Hace muchos años me hablaron de unas siglas que eran importantes para resolver problemas complicados. Las siglas eran KISS. Keep It Simple Stupid. Mantenlo sencillo idiota.
Gracias José por tus explicaciones, por lo didáctico que eres, por lo mucho que me has hecho aprender.
Y gracias por llevarme a comer esos fantásticos huevos fritos. ¿Existe un plato más sabroso y exquisito que unos huevos fritos bien hechos?
A la mañana siguiente me desperté pronto para poder acudir a la visita a Bodegas Protos.
Nos reciben en una sala en la que nos proyectan un video. En este video nos cuentan la historia de Protos y cómo ha ido evolucionando a lo largo del tiempo. Nos hace la presentación una atractiva y preparada guía.
El comienzo de la visita se realiza caminando por lo que era la antigua bodega. Está en perfecto estado como para ser utilizada en ese mismo momento aunque cuesta creer que sigan utilizando esas barricas por los costes de manipulación que conlleva. Da mucho encanto saber que esta parte de la Bodega está excavada en la misma montaña sobre la que reposa el Castillo de Peñafiel.
Visitamos la zona de llenado y de fermentadores. Para pasar a la nueva zona de barricas hay un pasillo en el que hay una divisoria muy original del ancho pasillo. Me cuentan que es para que los “peatones” no se mezclen con las carretillas Fenwick y haya algún accidente. Me pregunto cómo será el tráfico de carretillas con la bodega en plena actividad.
Y pasamos a la zona nueva. Es un contraste enorme. En la primera zona todo era antiguo, tradicional. En esta nueva zona prima la modernidad, la tecnología, la profesionalidad, la eficiencia, el espacio para que las carretillas puedan trabajar y mover las barricas sin problemas, el control del proceso y el control de la temperatura y de la calidad del producto, la altura de apilado de las barricas. Es impresionante el cambio. Y con ese contraste me vuelvo a preguntar por enésima vez cómo es posible que convivan las pequeñas bodegas con procesos de elaboración tradicional con bodegas con sistemas tan avanzados, con costes mucho más bajos como Protos. Porque el proceso y los costes de elaboración no tienen en absoluto que ver.
Como guinda final a la visita se ve una magnífica vista de las nuevas instalaciones, una tienda puesta con un gusto exquisito y un espléndido cartel que hace de magnífico colofón a una visita espectacular. “Protos como el mejor vino tinto de Crianza del mundo en 2006”.
Los señores de Protos tienen las ideas muy claras sobre el Marketing en el mundo del vino.
Y pruebo su vino (Viña Solorca 2004, vendimia seleccionada). De entrada llama la atención la presencia y elegancia de su botella y su etiqueta. Me había comentado cuando visitábamos las instalaciones que este tipo de botella que veo ahora le había ocasionado algún problemilla de llenado, pero que consiguió solucionar. Y el resultado está a la vista. Una botella muy elegante.
Pero hablemos del vino. Inconfundible su origen de Ribera del Duero, tarda en abrirse en nariz, pero cuando lo hace se vuelve tremendamente generoso, con múltiples matices. En boca con cuerpo, pero tremendamente equilibrado, y complejo, y suave, muy suave. Entiendo que le hayan dado multitud de premios.
Cada día que pasa me gusta más conocer las historias y los hombres que hay detrás de cada botella y de cada vino. Son apasionantes. Y me apasiona, como decía, buscar en su vino esas características.
Comimos un pescado fantástico magníficamente presentado, acompañado del mencionado Viña Solorca 2004. Pude comprobar que en boca respondía a las expectativas que nos indicado nuestros ojos. Nos acompañó en la mesa su cocinero, un hombre comedido, educado, amable y cercano.
Disfruté enormemente de una comida bastante especial. Y me sentí como entre amigos, gracias a la buena relación que une a Pedro con Víctor.
Como comentaba anteriormente, nos contó sus proyectos, sus planes, sus inventos. Este hombre tiene la cabeza llena de proyectos. Es una máquina de tener ideas y de llevarlas a cabo.
Su vino me gustó mucho en su bodega, pero hoy he abierto la botella que me regaló. Y la experiencia ha sido, como no podía ser de otra manera, similar a la de la Bodega.
Ojeo su catálogo y veo un catálogo de calidad.
Y visito su página web, y en este apartado sí que me gustaría ayudarle…
Viña Solorca, una Bodega con dos cosas especialmente remarcables. Dispone de un fantástico producto y con un propietario muy especial.
Hay diversas maneras de visitar una Bodega. Una es la clásica de la visita organizada en la que uno es uno más en el grupo. Pero hay otra que es infinitamente mejor. Y ocurre cuando tienes la suerte de tener algún contacto que te permita hacerla acompañado del responsable de la misma, ya sea el dueño, el enólogo, o el gerente de la misma.
El mundo del vino tiene muchos matices. Y uno de los másapasionantes es tener la posibilidad de conocer lo que hay detrás de una botella de vino, de su etiqueta, de su color, de sus aromas, del producto final. En una cata agudizamos nuestros sentidos para tratar de percibir qué tiene de especial el vino que degustamos y cómo influyen en el mismo las distintas variables que hacen que un producto final sea lo que es. “Qué complicada es una cata a ciegas!”
Pero también es un verdadero placer cuando tenemos mucha información sobre una bodega. Buscas en la cata comprobar cómo encaja cada pieza de información en ese producto que catas. El tiempo que ha hecho, el tipo de uva, cómo se ha recogido, cómo trabajan la viña, cómo son las instalaciones, etc. Descubres o quieres descubrir detalles que no percibirías de no tener tanta información. Ese vino ya no es un vino más entre miles. Está en tu cabeza, y en un lugar prioritario respecto de otros mil vinos y bodegas. Eso te permite poner los cinco sentidos para entrar en más detalles.
Yo tuve la suerte de conocer a Víctor Balbás, propietario y gerente de Bodegas Viña Solorca. Y todo gracias a Pedro Hernández, amigo de Víctor. Pedro es el diseñador de la Bodega que estamos visitando y de muchas otras más. Da gusto acompañarle y estar atento a cómo mira y cómo se expresa cuando está delante de una de sus obras. Hay un brillo especial en sus ojos de orgullo y cariño ante el trabajo realizado por él.
Nos recibe Víctor muy amablemente, pero con un par de fuegos que tiene que apagar. Por ello, aunque nos acompaña en la visita a sus instalaciones, es más Pedro Hernández quien va explicando al detalle las características de la Bodega. ¡Bonita experiencia desde el punto de vista del diseñador!
Las instalaciones de Viña Solorca son magníficas, bastante mejores que muchas otras Bodegas de Ribera que van sacando pecho en los mercados nacionales e internacionales. Y con una línea de llenado espectacular. Una bonita sala de barricas que se ha construido buscando sobre todo la eficiencia
Vemos sus premios en una sala que está acondicionando para darles acogida. Y tiene bastantes.
Tras la visita nos dirigimos al espléndido comedor de que dispone, para ser usado en convites y comidas con clientes de la Bodega. Entramos en una sala pequeña. Y ahí empiezo a ver a otro Víctor, ya más centrado en nosotros. Su cocinero nos ha preparado un pescado a la espalda que quita el hipo acompañado de un Viña Solorca gran Selección 2004.
Este nuevo Víctor es alguien tremendamente afable, con multitud de proyectos, ideas, y hasta inventos en su cabeza. Una verdadera máquina de emprender y ejecutar esos proyectos. De algunos solo puede dar algunos detalles por estar en fase de experiementación. En ningún momento habla de crisis. Habla de soluciones, de alternativas, de probar cosas. Mi primera impresión es que reúne gran parte de las cualidades que todo emprendedor tiene y debe tener.
En un mercado tan globalizado como el actual es más importante ser muy atractivo para un muy pequeño porcentaje de consumidores más sensibilizados repartidos por el mundo, que serlo para la mayoría de los de la provincia. En eso consiste la teoría de la larga cola tan en boga en estos momentos. Pero lo mejor de todo es que ese porcentaje de muy afines es creciente, ya que cada vez hay más personas preocupadas por la ecología, por preservar el medio ambiente, por consumir productos ecológicos.
Pero lo mejor de todo no es que lo cuente yo, sino que lo hagan sus creadores y ahí está Alejandro para mostrar el trabajo que hacen en viña y en bodega y para explicar por qué hacen lo que hacen. Y cuando uno le escucha uno se queda no solo con lo que cuenta sino con cómo lo cuenta.
Al acabar la visita Alejandro me ha regalado un Viña Eremos 2004 Crianza. Y al ponerme a escribir este post no me he resistido a abrir la botella y probar su vino.
¿El resultado? A mí me convence, no solo por su aspecto a la vista, en nariz y en boca, que está delicioso, sino porque tengo delante de mí la imagen de Alejandro mostrando ese cariño y ese mimo por la viña y ese esfuerzo adicional por producir ese vino tan especial.
Y yo creo que está cercano el momento en el que pueda subir sus precios en consonancia con sus costes. Solo falta que el mercado lo valore un poco más. A mí me da la sensación de que únicamente seguir sembrando entre esas personas con esa especial sensibilidad por lo ecológico y por el buen vino que cada día son más, estén éstas en España o en el extranjero, porque ya solo hay un único mercado global, en el que cada vez hay más consumidores con necesidades y gustos más heterogéneos.
Señores de Bodegas Páramo Arroyo. ¡A por sus clientes que les están esperando!
De Bodegas Páramo Arroyo me llaman la atención diversas cosas.
Por un lado han apostado por la viticultura ecológica. A pesar de que conlleva un mayor coste de proceso proteger la viña y elaborar sin acudir a determinados productos químicos, a pesar de que no hay una sustancial sensibilidad en el mercado local por este tipo de elaboración, y por ello hasta la fecha, han decidido no repercutirlo en los precios. No son los únicos. Hay más bodegas en España, pero son contadas las que elaboran vino ecológico en Ribera de Duero.
Otra de sus decisiones ha sido la de procurar sacar al mercado sus vinos más tarde de lo habitual. Esto ha supuesto en algunos casos no poder acudir a determinados concursos por no cumplir los requisitos en cuanto a añadas. Prefieren envejecer sus vinos más. Consideran en Bodegas Páramo que de esta manera obtienen un mejor vino.
Yo no sé si tienen razón o no, pero de entrada me gustan las personas que crean su propio camino y lo siguen sin ajustarse al 100% a tendencias que hacen de los productos algo homogéneo y poco diferenciado. Ese es un mundo que todos conocemos bien y al que parecía que estábamos abocados con la proliferación de establecimientos tipo McDonalds. Vivan los vinos y las comidas, con personalidad, auténticos.
Es este uno de los atractivos del mundo del vino en el que se puede y se debe tener éxito si se tiene personalidad y se diferencia uno en un mundo diverso, partiendo siempre de una elevada calidad de producto y siendo coherente.
Me cuentan que no crecen sus ventas en el mercado local pero sí lo hacen en los mercados europeos, en Japón, en Estados Unidos, donde cada día venden más. En mi opinión es Internet que le permite difundir lo diferencial y le facilita encontrar esos consumidores más sensibilizados con el medio ambiente y con esa elaboración tan especial que realizan en esta bodega.
La visita a Bodega es algo no convenientemente llevado a mi criterio por un buen número de bodegas españolas.
¿Sabemos qué características tiene el visitante de nuestra bodega? ¿Es un mero interesado en el mundo del vino, un posible comprador, un pequeño o importante prescriptor? ¿No deberíamos tener algún mecanismo para identificar quien nos visita para darle la información y el trato adecuados? En función de sus características la bodega tiene una muy buena oportunidad para enseñar de forma profesional sus instalaciones y realzar la imagen de marca de su bodega y de sus productos.
Recientemente, y con motivo del EWBC tuve la oportunidad de visitar Herdade do Esporao en Alentejo.
Esta bodega tiene unas instalaciones diseñadas con un gusto exquisito de las que estoy seguro se sienten sus responsables tremendamente orgullosos. Están situadas en un entorno maravilloso.
He visto otras bodegas con unas instalaciones tan buenas como éstas aunque tienen un punto en su diseño bastante original. En ellas se muestra personalidad, profesionalidad, modernidad, eficiencia, elegancia, control exhaustivo del proceso. He visto restaurantes tan buenos como éste aunque éste es uno de los mejores que he visto en una bodega en la península ibérica. Lo que no he visto en tantas ocasiones son bodegas enclavadas en un entorno tan atractivo. Tuvimos la oportunidad de ver las maravillosas vistas que se contemplan antes de pasar al restaurante. Y lo que realmente les diferencia de cualquier otra bodega es la preparación, formación y dedicación del personal encargado de acompañarnos en nuestra visita a la Bodega. Este hombre empezó a estar pendiente de nosotros desde que nos sentamos a la mesa para comer.
El restaurante está perfectamente integrado en el resto de instalaciones y es tremendamente elegante y de primer nivel. Cada plato que nos servían venía acompañado de un vino de la Bodega que complementaba perfectamente. Y según nos servían venía el guía a explicarnos al detalle las características del vino que nos servían y cómo maridaba con la comida que nos ofrecían. Me llamó la atención, no solo la formación de este profesional (me dijeron que era sommelier profesional y que hablaba un perfecto inglés) sino la atención que nos prestaba.
Esta misma persona nos acompañó posteriormente a visitar sus instalaciones, y volvió a dar las oportunas explicaciones.
¿Cómo eran las instalaciones? Modélicas, elegantes, modernas, eficientes.
¿Eso genera imagen de marca? Clarísimamente sí.
Nuestro grupo estaba constituido por bloggers de distintos países que escriben sobre vino. Pregunté si nos estaban dando un servicio especial por el hecho de ser bloggers y me dijeron que no.
Si era un trato especial felicito a la Bodega por esa especial sensibilidad en tratar a los bloggers de forma especial, por la repercusión que va a tener lo que luego cuente cada uno en sus medios.
Si no era un trato especial, les doy la enhorabuena aún más porque han entendido perfectamente la fuerza que tiene organizar la visita a Bodega como herramienta de primer nivel en la estrategia de Relaciones Públicas de la Bodega. Porque hacer esto supone un esfuerzo de organización y económico para la misma. Pero estoy seguro que están obteniendo un fantástico retorno a la inversión. Me da la impresión de que el restaurante es rentable “per se” y porque cada persona que visite sus instalaciones no puede hablar más que maravillas de sus instalaciones.
Estoy convencido de que esta bodega con el uso de esta herramienta le va mucho mejor que sus competidores, simplemente por el uso tan exquisito que hacen de este tipo de comunicación.
Lo que sí hicimos y me alegro de ello es haberme acercado a la vuelta a conocer Cuenca. Yo, supuestamente conocía Cuenca con el colegio con 16 años, pero con 16 años era un chaval que había dormido poco el día anterior y prácticamente ni me bajé del autobús. Tenía por ello una idea muy limitada sobre lo que era Cuenca.
Había conseguido una oferta de estancia en el Parador irrechazable. Y tuve la suerte de llegar a Cuenca de noche.
Si llegas a Cuenca oscureciendo en una noche clara, te espera un panorama fastuoso.
Tuve la impresión de encontrarme con el espectáculo más maravilloso del mundo. No hay nada como no tener expectativas. Reconozco que esa expresión (espectáculo más maravilloso del mundo) lo he usado en repetidas ocasiones en viajes, vinos, situaciones, etc. Y al expresarme así no trato de establecer un ranking, simplemente de expresar cómo me siento ante algo excepcional. Como soy yo el que lo percibo y soy yo el que lo disfruto, y como no me gano la vida ni como catador de vinos ni como guía turístico, me dejo llevar por esos impulsos en los que disfruto tanto. ¿De qué estamos hablando sino de emociones?
Fue una noche maravillosa, con mucha magia, y es que no hay nada como una bonita ciudad, inmaculadamente iluminada. Acompaño a este post diversas imágenes, que creo que difieren bastante de lo que recuerda mi memoria. Porque la realidad es muy superior a lo que ahí se muestra.
Al día siguiente nos metimos un desayuno fantástico (El parador no se queda atrás en cuanto a atractivo). Y nos fuimos a ver la ciudad de día. El efecto que provocó en mí ya no fue el de la noche, pero creo que nunca podré olvidar lo que vi la noche anterior. Y es que no hay nada como la primera impresión para cualquier cosa. Si hacéis lo que yo, acercaos a Cuenca y hacedlo por primera vez de noche, porque recordaréis lo mismo que yo me llevo.
Carta de desayuno del Parador
Nos fuimos después a ver la “Ciudad Encantada que está a 30 kms. No está nada mal y es un panorama distinto y complementario a la experiencia del día anterior (visita a Bodega, Cuenca, etc)
Yo si fuera el responsable de Marketing de Bodegas Vicente Gandía me plantearía hacer un tour conjunto, consiguiendo un buen precio en el Parador y acercando la bodega a los visitantes de Madrid.
Posted by Ignacio Segovia | Bodegas, Visita bodega | Posted on octubre 20th, 2009
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Sala de elaboración de Bodegas Vicente Gandía
Para llegar a las Bodegas de Vicente Gandía hay que hacerse 280 kilómetros desde Madrid. Me organicé por ello un viaje que justificara ese kilometraje, y a fe que lo conseguí.
Decidí salir el mismo viernes por la noche, hacer noche en el mismo Utiel para visitar la Bodega primera hora de la mañana.
Varias cosas me han llamado la atención en la visita:
Según llegas a la Bodega te encuentras con la tienda. Está muy bien puesta, es muy elegante y profesional. La guía que va a hacer el tour por la bodega nos hace 3 preguntas. Nuestro código postal, que nivel de conocimiento tenemos del mundo del vino y a través de qué medio hemos sabido de esta Bodega y de que existía la visita a Bodega. Esto demuestra una sensibilidad por parte de la Bodega en conocer y ponerle cara y ojos a sus consumidores y visitantes. Las ventas de una Bodega son, o por lo menos deberían ser, antes o después, la suma de lo que compran todos sus clientes finales. En el grupo que se formó me dió la sensación de que éramos los únicos visitantes de fuera de la Comunidad Valenciana.
Tienda de Bodegas Vicente Gandía
Subimos a un trenecitoy nos llevaron a recorrer los viñedos y el local en el que parece ser era el emplazamiento de la bodega antigua. Cada vez más bodegas te enseñan únicamente sus instalaciones sin mostrar el viñedo cuando todo parte de ahí.
Posteriormente fuimos a ver la nueva bodega. Pudimos ver allí las tolvas de recogida de la uva y la sala de elaboración. La maquinaria daba la sensación de ser de última generación. La guía nos corroboró ese dato aclarándonos que la bodega opera con únicamente ¡5 empleados!, que se ocupan tanto del trabajo en bodega como de la vendimia (mecánica). El propio enólogo parece que podría realizar gran parte de su trabajo por Internet. ¡Vaya con las nuevas tecnologías!. Parece que ahorran un montón de coste variable de elaboración.
Nos llevan por fin a la zona de barricas y lavado de las mismas. Hay que bajar una escalera bastante larga en la que aparecen los muchísimos premios que esta Bodega ha ido ganando en años. ¿Para qué gana premios si no es para aparte de sentirse orgulloso de ello mostrarlo a todo el que esté dispuesto a escuchar? Y llegamos a la sala de catas en la que nos ofrecen una degustación de alguno de sus vinos. Nos invitaron a un cava, un tinto reserva (Ceremonia 2004) y por fin un vino blanco de moscatel (Fustanova 2008), muy especial y muy barato por cierto.
Hay otras bodegas en Utiel y Requena que merecen la pena ser visitadas, pero por diversas circunstancias no pudimos hacerlo.
Fue una de las primeras páginas web que más me llamaron la atención por muy diversas razones. Entre otras cosas por su logo, el diseño de su página, el cuidado en las fotografías, la tipografía que utiliza, el uso del video, etc. Por eso y muchas otras razones la página web de Bodegas Muga me pareció una de las más elegantes y eficientes de 2008. Conseguía además transmitir autenticidad y emoción. Mucha gente en el sector opina que no es posible transmitir emoción por Internet. Pues este es uno de los casos en los que se puede demostrar que sí que se puede transmitir.
Tras tener esa opinión tan buena de Bodegas Mugano podía resistirme a visitar sus bodegas. Y lo hice este verano, justo después de visitar Marqués de Riscal. Sabía que hacerlo en ese orden ponía el listón muy alto.
Y me llevé de nuevo una muy agradable sorpresa por muchos motivos. Cuando uno va visitando distintas bodegas uno se va encontrando elementos comunes en casi todas ellas como no podía ser de otra manera. Pero lo bonito de visitar varias es encontrar elementos diferenciadores que confieren a cada bodega un sello propio. Son pequeños o grandes detalles que van componiendo el puzzle que toda bodega para poder entender al final la personalidad global de la misma. No pretendo hacer un examen exhaustivo de la bodega, entre otras cosas porque no soy la persona más adecuada para hacer ese tipo de análisis. Pretendo tan solo escribir sobre elementos diferenciales que me han llamado la atención.
Recorte de prensa sobre Muga, el más popular en USA
1) Tienen una tienda en la que reciben al visitante muy agradable y elegante en la que es un placer comprar.
2) En esa misma tienda destacan varios artículos de medios de comunicación especializados con renombre internacional que vienen a corroborar algo que todos sabemos, y es que Bodegas Muga está entre las mejores bodegas de España y del mundo. No es lo mismo que lo diga uno mismo a que lo digan medios de reconocido prestigio. Ya que tenemos a visitantes interesados en conocer la bodega… ¿por qué no recordarles el prestigio que tiene en el mundo?
3) Ya en la visita a bodega llama la atención su apuesta por fermentadores de madera de roble en vez de usar los habituales en acero inoxidable. Debe suponer una inversión más grande y un coste mayor de mantenimiento. Supongo que necesitan de más empleados especializados que se ocupan no sólo de mantener los mencionados fermentadores sino de fabricar sus propias barricas. Es éste un importante punto diferenciador.
4) Para las visitas a Bodega cuentan con guías que realmente saben de lo que hablan, muy preparados y que transmiten al visitante que uno realmente se encuentra en una bodega especial, con mucha alma.
5) La mayor sorpresa que me llevé es que habiendo visto previamente su página web, uno se encuentra en la visita a la Bodega casi exactamente lo que uno espera ver. Percibo un equilibrio muy grande entre lo visto porInternet y lo que se encuentra en la visita. A eso se le llama cubrir de forma clara las expectativas. Muestra también que sin renunciar a su forma clásica y personal de elaborar vino, se sienten cómodos y naturales comunicando sus atributos por Internet y a través de su página web.
6) Se nota que se sienten muy orgullosos de su logo y éste está presente prácticamente en todas partes de modo que cualquier fotografía que haga uno de la Bodega lleva en ella el logo de la misma. Consigue con ello y a través de esas fotos hacer de su logo un embajador de la Bodega allá adonde vayan esas fotografías. Por cierto, ¿He dicho ya que me gusta su logotipo?
7) Me encantó también el trato que reciben los distribuidores de Bodegas Muga en España y en el mundo. ¿Qué sería de cualquier bodega sin el apoyo de sus distribuidores? Bodegas Muga les hace un pequeño homenaje, dejando su nombre en una placa destacada.
8) La sala de catas, como no podía ser de otra forma es muy elegante y apropiada para acabar con la visita, con acceso de nuevo a la tienda en la que es difícil resistirse a comprar algunos de sus atractivos artículos allí expuestos.
9) Tienen el detalle de regalarte la copa con la que has hecho la cata. En la que por supuesto destaca otra vez el espléndido logo de Muga.
Y dicen algunos expertos que cunado vaya a hacer una cata me fíe únicamente de mis percepciones.
Pues bien, eso hago. Pero quiero decir que a mí el vino elaborado por Bodegas Muga me gustaba mucho, pero que después de visitar su web y su bodega me gusta mucho más.
Señores de Muga. Enhorabuena por su buen gusto, por tener las ideas tan claras sobre la comunicación por Internet así como por la visita a su Bodega. Lo están haciendo ustedes muy bien a mi criterio.