He tenido una charla con alguien interesante. Se trata de Fabio Bartolomei de Vinos Ambiz. Está arrancando en este tema de la web 2.0 y se le ve con ganas. Fabio es hijo de italianos pero nacido en Escocia, y que hace un porrón de años decidió venirse a España.
Coincidimos en Twitter y nos pusimos a charlar. Y decidimos conocernos.
A mí lo único que se me ocurrió según me puse a charlar fue poner la grabadora para no tener que tomar notas. El me dijo que era la primera vez que le hacían esto. Yo le comenté que tampoco es que yo lo haga
habitualmente pero que de esa manera no me perdía detalle.
El proyecto de Vinos Ambiz ya tiene 6 años. Se trata de un vino ecológico. Se decantaron por esta vía porque de toda la vida Fabio ha tenido preocupación por todo lo ecológico, el medio ambiente, la salud de las personas y del planeta. Cree además que cualquier producto ecológico (incluido el vino) es intrínsicamente de mejor calidad de su equivalente ‘convencional’ producido con aditivos químicos – innecesarios, contaminantes y nocivos para la salud.
Opina que ya hay gente que ya está sensibilizada por el tema, aunque en países como el Reino Unido y Estados Unidos lo están mucho más. Es este un proceso de mentalización que avanza sin prisa pero sin pausa.
Sacan 3 tipos de vino: Por un lado está un vino joven blanco (100% Airén). Lo sacan el mismo año de la vendimia. Tienen además un vino joven tinto (97% Garnacha, 3% Cabernet Sauvignon). Lo hacen por maceración carbónica, y lo sacan entre noviembre y diciembre del mismo año. Tienen además un crianza (100% Tempranillo) de 6 meses en barrica más 6 meses a 1 año en botella.
No comercializan aún su vino por los canales tradicionales sino que lo hacen a través de una asociación de la que forman parte. Se lo reparten a los miembros de esa asociación y éstos además, vienen incluso a trabajar en la viña y en la bodega.
Su producción es pequeña. Entre 2000 y 5000 botellas, pero tienen deseos de crecer.
Están realizando el papeleo para convertirse en Sociedad Limitada y ponerse a vender de forma más organizada y hasta exportar. Están también buscando nuevos viñedos para arrendar y probablemente compren más uva ecológica de gente que conocen bien y de garantías.
Han empezado ya a financiarse la compra de barricas por parte de entusiastas de su vino. Estos pagan 300 euros (el coste de una barrica de roble americana) a cambio del compromiso de que recibirán 60 botellas en su momento. No consiguen un mejor precio pero sí la garantía de que recibirán las 60 botellas pactadas e información periódica vía mail sobre lo que va pasando en la viña y en la bodega a lo largo del año, y pueden participar en cualquier labor relacionada con su barrica.
Me enseña un par de videos sobre su bodega. En una de ellas se ve trabajar su tierra con un caballo. Me explica que eso fue con motivo de una jornada que se hizo sobre “Tracción Animal”. Me cuenta que usar ese tipo de tracción no tiene por qué ser más caro que funcionar con medios mecánicos. Simplemente requiere una dedicación y un mantenimento constantes del caballo.
Curioso este escocés de origen italiano, afincado en la provincia de Madrid.
Quiero agradecer a José Nuño por haber sido tan amable de haberme enseñado las instalaciones de Bodegas Viña Mayor.
Viña Mayor tiene unas bonitas y eficientes instalaciones y es realmente atractivo verlas durante la vendimia. Muchas bodegas se prestan a enseñarlas pero suelen hacerlo cuando no hay vendimia. Eso les permite enseñarlas con una limpieza total y no provoca molestias a los operarios. Tiene el inconveniente de que uno tiene que hacer un esfuerzo de imaginación para entender el grado de actividad y la forma de trabajar en ese momento tan crucial. Pero es así cuando se entiende qué es lo que ocurre realmente en una bodega.
Esto vale para una bodega como para cualquier otra actividad. ¿Cuándo nos atrae más un teatro? ¿Totalmente vacío o lleno a rabiar para ver una obra de éxito? Supongo que merece la pena de las dos maneras, pero si tengo que elegir únicamente una tengo perfectamente claro cuál prefiero.
José Nuño tuvo el detalle de mostrarme la bodega en la que trabaja como enólogo y esto me permitió entender más a fondo el proceso y formularle las preguntas que solo surgen cuando ya se han visitado unas cuantas bodegas o cuando la bodega está en un momento como éste.
Una de las preguntas que hice a José fue en qué consistía el secreto del éxito de Viña Mayor. Me respondió que uno de ellos era hacer las cosas sencillamente. ¡Qué respuesta más sencilla en un mundo tan complejo como el que vivimos! Y eso me lo cuenta después de haberme contado múltiples detalles que muestran la enorme sensibilidad y conocimiento que tienen los señores de Viña Mayor a la hora de elaborar sus vinos.
Y es que José Nuño es un hombre que, sabiendo de vinos un montón, cuenta las cosas sencillamente, para que se entiendan. Pero con todo lo que me contó saqué la impresión que lo que se hace en esta bodega es tan sencillo como lo que hace Federer cuando sale a jugar al tenis. Yo siempre que veo a este hombre me llevo la impresión de que jugar al tenis muy bien está chupado. Pero luego, cuando salgo a la pista no le doy a la bola con la sencillez y naturalidad con la que él lo hace. Si lo consiguiera sería el número 1 del mundo. Bueno, quizás el número 2 que viene otra vez Nadal dando guerra. Vamos. Que es sencillo para José y para Bodegas Viña Mayor, que saben lo que no está en los escritos sobre vino. No hay nada como dominar algo y ver que todo encaja. Todo se hace sencillo.
Eso que vale para la elaboración de vino vale también para la comunicación por Internet. Parece un mundo muy complejo, y realmente lo es para el no iniciado. Se trata de que cada uno haga lo que sabe hacer. Y de hacerlo bien. Y de hacerlo con la sencillez del experto.
Hace muchos años me hablaron de unas siglas que eran importantes para resolver problemas complicados. Las siglas eran KISS. Keep It Simple Stupid. Mantenlo sencillo idiota.
Gracias José por tus explicaciones, por lo didáctico que eres, por lo mucho que me has hecho aprender.
Y gracias por llevarme a comer esos fantásticos huevos fritos. ¿Existe un plato más sabroso y exquisito que unos huevos fritos bien hechos?
A la mañana siguiente me desperté pronto para poder acudir a la visita a Bodegas Protos.
Nos reciben en una sala en la que nos proyectan un video. En este video nos cuentan la historia de Protos y cómo ha ido evolucionando a lo largo del tiempo. Nos hace la presentación una atractiva y preparada guía.
El comienzo de la visita se realiza caminando por lo que era la antigua bodega. Está en perfecto estado como para ser utilizada en ese mismo momento aunque cuesta creer que sigan utilizando esas barricas por los costes de manipulación que conlleva. Da mucho encanto saber que esta parte de la Bodega está excavada en la misma montaña sobre la que reposa el Castillo de Peñafiel.
Visitamos la zona de llenado y de fermentadores. Para pasar a la nueva zona de barricas hay un pasillo en el que hay una divisoria muy original del ancho pasillo. Me cuentan que es para que los “peatones” no se mezclen con las carretillas Fenwick y haya algún accidente. Me pregunto cómo será el tráfico de carretillas con la bodega en plena actividad.
Y pasamos a la zona nueva. Es un contraste enorme. En la primera zona todo era antiguo, tradicional. En esta nueva zona prima la modernidad, la tecnología, la profesionalidad, la eficiencia, el espacio para que las carretillas puedan trabajar y mover las barricas sin problemas, el control del proceso y el control de la temperatura y de la calidad del producto, la altura de apilado de las barricas. Es impresionante el cambio. Y con ese contraste me vuelvo a preguntar por enésima vez cómo es posible que convivan las pequeñas bodegas con procesos de elaboración tradicional con bodegas con sistemas tan avanzados, con costes mucho más bajos como Protos. Porque el proceso y los costes de elaboración no tienen en absoluto que ver.
Como guinda final a la visita se ve una magnífica vista de las nuevas instalaciones, una tienda puesta con un gusto exquisito y un espléndido cartel que hace de magnífico colofón a una visita espectacular. “Protos como el mejor vino tinto de Crianza del mundo en 2006”.
Los señores de Protos tienen las ideas muy claras sobre el Marketing en el mundo del vino.
Cada vez que hablo con Luisa Sánchez o Franco Mento siempre tienen algo que contarme. Unas veces se trata de la obtención de un Mezquita de Oro 2009. En otras ocasiones se trata de que participan muy activamente en la elaboración del Catálogo de Navidad de Bonalia, uno de sus más importantes clientes.
Posted by igsegma | Bodegas, Cata, Ferias | Posted on diciembre 6th, 2009
Me he dado una vuelta por lo que parece ya una costumbre desde hace varios años y es la de presentar en un lugar precioso los vinos jóvenes de la Denominación de Origen de la Mancha en la Estación de Atocha. Hacer un evento en los jardines de la mencionada estación todo un acierto.
Y pruebo su vino (Viña Solorca 2004, vendimia seleccionada). De entrada llama la atención la presencia y elegancia de su botella y su etiqueta. Me había comentado cuando visitábamos las instalaciones que este tipo de botella que veo ahora le había ocasionado algún problemilla de llenado, pero que consiguió solucionar. Y el resultado está a la vista. Una botella muy elegante.
Pero hablemos del vino. Inconfundible su origen de Ribera del Duero, tarda en abrirse en nariz, pero cuando lo hace se vuelve tremendamente generoso, con múltiples matices. En boca con cuerpo, pero tremendamente equilibrado, y complejo, y suave, muy suave. Entiendo que le hayan dado multitud de premios.
Cada día que pasa me gusta más conocer las historias y los hombres que hay detrás de cada botella y de cada vino. Son apasionantes. Y me apasiona, como decía, buscar en su vino esas características.
Comimos un pescado fantástico magníficamente presentado, acompañado del mencionado Viña Solorca 2004. Pude comprobar que en boca respondía a las expectativas que nos indicado nuestros ojos. Nos acompañó en la mesa su cocinero, un hombre comedido, educado, amable y cercano.
Disfruté enormemente de una comida bastante especial. Y me sentí como entre amigos, gracias a la buena relación que une a Pedro con Víctor.
Como comentaba anteriormente, nos contó sus proyectos, sus planes, sus inventos. Este hombre tiene la cabeza llena de proyectos. Es una máquina de tener ideas y de llevarlas a cabo.
Su vino me gustó mucho en su bodega, pero hoy he abierto la botella que me regaló. Y la experiencia ha sido, como no podía ser de otra manera, similar a la de la Bodega.
Ojeo su catálogo y veo un catálogo de calidad.
Y visito su página web, y en este apartado sí que me gustaría ayudarle…
Viña Solorca, una Bodega con dos cosas especialmente remarcables. Dispone de un fantástico producto y con un propietario muy especial.
Hay diversas maneras de visitar una Bodega. Una es la clásica de la visita organizada en la que uno es uno más en el grupo. Pero hay otra que es infinitamente mejor. Y ocurre cuando tienes la suerte de tener algún contacto que te permita hacerla acompañado del responsable de la misma, ya sea el dueño, el enólogo, o el gerente de la misma.
El mundo del vino tiene muchos matices. Y uno de los másapasionantes es tener la posibilidad de conocer lo que hay detrás de una botella de vino, de su etiqueta, de su color, de sus aromas, del producto final. En una cata agudizamos nuestros sentidos para tratar de percibir qué tiene de especial el vino que degustamos y cómo influyen en el mismo las distintas variables que hacen que un producto final sea lo que es. “Qué complicada es una cata a ciegas!”
Pero también es un verdadero placer cuando tenemos mucha información sobre una bodega. Buscas en la cata comprobar cómo encaja cada pieza de información en ese producto que catas. El tiempo que ha hecho, el tipo de uva, cómo se ha recogido, cómo trabajan la viña, cómo son las instalaciones, etc. Descubres o quieres descubrir detalles que no percibirías de no tener tanta información. Ese vino ya no es un vino más entre miles. Está en tu cabeza, y en un lugar prioritario respecto de otros mil vinos y bodegas. Eso te permite poner los cinco sentidos para entrar en más detalles.
Yo tuve la suerte de conocer a Víctor Balbás, propietario y gerente de Bodegas Viña Solorca. Y todo gracias a Pedro Hernández, amigo de Víctor. Pedro es el diseñador de la Bodega que estamos visitando y de muchas otras más. Da gusto acompañarle y estar atento a cómo mira y cómo se expresa cuando está delante de una de sus obras. Hay un brillo especial en sus ojos de orgullo y cariño ante el trabajo realizado por él.
Nos recibe Víctor muy amablemente, pero con un par de fuegos que tiene que apagar. Por ello, aunque nos acompaña en la visita a sus instalaciones, es más Pedro Hernández quien va explicando al detalle las características de la Bodega. ¡Bonita experiencia desde el punto de vista del diseñador!
Las instalaciones de Viña Solorca son magníficas, bastante mejores que muchas otras Bodegas de Ribera que van sacando pecho en los mercados nacionales e internacionales. Y con una línea de llenado espectacular. Una bonita sala de barricas que se ha construido buscando sobre todo la eficiencia
Vemos sus premios en una sala que está acondicionando para darles acogida. Y tiene bastantes.
Tras la visita nos dirigimos al espléndido comedor de que dispone, para ser usado en convites y comidas con clientes de la Bodega. Entramos en una sala pequeña. Y ahí empiezo a ver a otro Víctor, ya más centrado en nosotros. Su cocinero nos ha preparado un pescado a la espalda que quita el hipo acompañado de un Viña Solorca gran Selección 2004.
Este nuevo Víctor es alguien tremendamente afable, con multitud de proyectos, ideas, y hasta inventos en su cabeza. Una verdadera máquina de emprender y ejecutar esos proyectos. De algunos solo puede dar algunos detalles por estar en fase de experiementación. En ningún momento habla de crisis. Habla de soluciones, de alternativas, de probar cosas. Mi primera impresión es que reúne gran parte de las cualidades que todo emprendedor tiene y debe tener.
En un mercado tan globalizado como el actual es más importante ser muy atractivo para un muy pequeño porcentaje de consumidores más sensibilizados repartidos por el mundo, que serlo para la mayoría de los de la provincia. En eso consiste la teoría de la larga cola tan en boga en estos momentos. Pero lo mejor de todo es que ese porcentaje de muy afines es creciente, ya que cada vez hay más personas preocupadas por la ecología, por preservar el medio ambiente, por consumir productos ecológicos.
Pero lo mejor de todo no es que lo cuente yo, sino que lo hagan sus creadores y ahí está Alejandro para mostrar el trabajo que hacen en viña y en bodega y para explicar por qué hacen lo que hacen. Y cuando uno le escucha uno se queda no solo con lo que cuenta sino con cómo lo cuenta.
Al acabar la visita Alejandro me ha regalado un Viña Eremos 2004 Crianza. Y al ponerme a escribir este post no me he resistido a abrir la botella y probar su vino.
¿El resultado? A mí me convence, no solo por su aspecto a la vista, en nariz y en boca, que está delicioso, sino porque tengo delante de mí la imagen de Alejandro mostrando ese cariño y ese mimo por la viña y ese esfuerzo adicional por producir ese vino tan especial.
Y yo creo que está cercano el momento en el que pueda subir sus precios en consonancia con sus costes. Solo falta que el mercado lo valore un poco más. A mí me da la sensación de que únicamente seguir sembrando entre esas personas con esa especial sensibilidad por lo ecológico y por el buen vino que cada día son más, estén éstas en España o en el extranjero, porque ya solo hay un único mercado global, en el que cada vez hay más consumidores con necesidades y gustos más heterogéneos.
Señores de Bodegas Páramo Arroyo. ¡A por sus clientes que les están esperando!
De Bodegas Páramo Arroyo me llaman la atención diversas cosas.
Por un lado han apostado por la viticultura ecológica. A pesar de que conlleva un mayor coste de proceso proteger la viña y elaborar sin acudir a determinados productos químicos, a pesar de que no hay una sustancial sensibilidad en el mercado local por este tipo de elaboración, y por ello hasta la fecha, han decidido no repercutirlo en los precios. No son los únicos. Hay más bodegas en España, pero son contadas las que elaboran vino ecológico en Ribera de Duero.
Otra de sus decisiones ha sido la de procurar sacar al mercado sus vinos más tarde de lo habitual. Esto ha supuesto en algunos casos no poder acudir a determinados concursos por no cumplir los requisitos en cuanto a añadas. Prefieren envejecer sus vinos más. Consideran en Bodegas Páramo que de esta manera obtienen un mejor vino.
Yo no sé si tienen razón o no, pero de entrada me gustan las personas que crean su propio camino y lo siguen sin ajustarse al 100% a tendencias que hacen de los productos algo homogéneo y poco diferenciado. Ese es un mundo que todos conocemos bien y al que parecía que estábamos abocados con la proliferación de establecimientos tipo McDonalds. Vivan los vinos y las comidas, con personalidad, auténticos.
Es este uno de los atractivos del mundo del vino en el que se puede y se debe tener éxito si se tiene personalidad y se diferencia uno en un mundo diverso, partiendo siempre de una elevada calidad de producto y siendo coherente.
Me cuentan que no crecen sus ventas en el mercado local pero sí lo hacen en los mercados europeos, en Japón, en Estados Unidos, donde cada día venden más. En mi opinión es Internet que le permite difundir lo diferencial y le facilita encontrar esos consumidores más sensibilizados con el medio ambiente y con esa elaboración tan especial que realizan en esta bodega.
La visita a Bodega es algo no convenientemente llevado a mi criterio por un buen número de bodegas españolas.
¿Sabemos qué características tiene el visitante de nuestra bodega? ¿Es un mero interesado en el mundo del vino, un posible comprador, un pequeño o importante prescriptor? ¿No deberíamos tener algún mecanismo para identificar quien nos visita para darle la información y el trato adecuados? En función de sus características la bodega tiene una muy buena oportunidad para enseñar de forma profesional sus instalaciones y realzar la imagen de marca de su bodega y de sus productos.
Recientemente, y con motivo del EWBC tuve la oportunidad de visitar Herdade do Esporao en Alentejo.
Esta bodega tiene unas instalaciones diseñadas con un gusto exquisito de las que estoy seguro se sienten sus responsables tremendamente orgullosos. Están situadas en un entorno maravilloso.
He visto otras bodegas con unas instalaciones tan buenas como éstas aunque tienen un punto en su diseño bastante original. En ellas se muestra personalidad, profesionalidad, modernidad, eficiencia, elegancia, control exhaustivo del proceso. He visto restaurantes tan buenos como éste aunque éste es uno de los mejores que he visto en una bodega en la península ibérica. Lo que no he visto en tantas ocasiones son bodegas enclavadas en un entorno tan atractivo. Tuvimos la oportunidad de ver las maravillosas vistas que se contemplan antes de pasar al restaurante. Y lo que realmente les diferencia de cualquier otra bodega es la preparación, formación y dedicación del personal encargado de acompañarnos en nuestra visita a la Bodega. Este hombre empezó a estar pendiente de nosotros desde que nos sentamos a la mesa para comer.
El restaurante está perfectamente integrado en el resto de instalaciones y es tremendamente elegante y de primer nivel. Cada plato que nos servían venía acompañado de un vino de la Bodega que complementaba perfectamente. Y según nos servían venía el guía a explicarnos al detalle las características del vino que nos servían y cómo maridaba con la comida que nos ofrecían. Me llamó la atención, no solo la formación de este profesional (me dijeron que era sommelier profesional y que hablaba un perfecto inglés) sino la atención que nos prestaba.
Esta misma persona nos acompañó posteriormente a visitar sus instalaciones, y volvió a dar las oportunas explicaciones.
¿Cómo eran las instalaciones? Modélicas, elegantes, modernas, eficientes.
¿Eso genera imagen de marca? Clarísimamente sí.
Nuestro grupo estaba constituido por bloggers de distintos países que escriben sobre vino. Pregunté si nos estaban dando un servicio especial por el hecho de ser bloggers y me dijeron que no.
Si era un trato especial felicito a la Bodega por esa especial sensibilidad en tratar a los bloggers de forma especial, por la repercusión que va a tener lo que luego cuente cada uno en sus medios.
Si no era un trato especial, les doy la enhorabuena aún más porque han entendido perfectamente la fuerza que tiene organizar la visita a Bodega como herramienta de primer nivel en la estrategia de Relaciones Públicas de la Bodega. Porque hacer esto supone un esfuerzo de organización y económico para la misma. Pero estoy seguro que están obteniendo un fantástico retorno a la inversión. Me da la impresión de que el restaurante es rentable “per se” y porque cada persona que visite sus instalaciones no puede hablar más que maravillas de sus instalaciones.
Estoy convencido de que esta bodega con el uso de esta herramienta le va mucho mejor que sus competidores, simplemente por el uso tan exquisito que hacen de este tipo de comunicación.