¿Por qué los niños admiran a los atletas?

 

Recomiendo leer este post teniendo encendidos los altavoces de vuestros equipos y habiendo pinchado previamente en el website deUp in the Air”. Tiene una banda sonora memorable que estoy seguro que os pondrá en ambiente y miraréis con mejores ojos lo que a continuación os cuento. Arranca simplemente con la apertura de la página (¿No hablo de aprovechamiento de tecnología?. Pues aprovechémosla.

¿Qué si me estoy poniendo pesado sobre esta película? Puede ser. (es el segundo post que escribo tomando la peli como referencia).

En una escena de la película “Up In the Air”, Ryan Bingham (George Clooney), de profesión “Despedidor Profesional” trata de suavizar el trauma a una persona a la que ha comunicado su despido, a través de la idea de que más que entristecer y asustar a sus hijos por la pérdida de su trabajo puede conseguir ser admirado por ellos si sigue una secreta pasión que tenía de joven que era ser chef de cocina.

En la película, Ryan Bingham le pregunta al que va a ser despedido:

“¿Por qué admiran los niños a los atletas?”

El que va a ser despedido le responde con mucha sarcasmo con otra pregunta.

«¿Porque son los que se tiran a las actrices y mujeres famosas?»

Ryan Bingham dice:

“No. Eso es lo que pensamos los adultos. Los niños admiran a los atletas porque ven que persiguen un sueño

Yo creo que los adultos podemos pensar en lo atractivo que puede ser tener relación con una mujer famosa, pero, el niño y el hombre que todos tenemos dentro, admiramos a esas personas que persiguen un sueño.

Me pregunto si logro transmitir a mis lectores que mi sueño es ayudar a las Bodegas a utilizar el medio Internet con la misma soltura con la que utilizan el medio presencial que tan bien manejan. Que mi sueño es ayudar a esas Bodegas a comunicar esos sueños que tan bien saben transmitir en sus acciones presenciales pero que no acaban de hacerlo en la misma medida en el medio Internet.

Ya podéis apagar los altavoces. Gracias.

(Parte de la sinopsis ha sido extraida de un post magníficamente escrito en: flickchickcanada.blogspot.com

Crisis, oportunidades, amigos y anchoas.

Luis M. A. contestaba al último post sobre las oportunidades que brindan los cambios.

“Muy interesante. Lo que no dice es qué oportunidades hay ahora mismo. Me parece que las tengo que buscar, ¿no?”

Un poco irónico este Luis, pero tiene razón. Estamos cansados de oir que crisis en chino significa también oportunidad. Si eso es así, con la crisis actual las oportunidades deben ser del tamaño de Namibia (eso como poco).

Namibia

Acepto el reto. Imaginemos que Luis es un gran profesional de la comunicación, uno de los buenos (si es malo, mejor olvidarlo todo Luis). Esto lo tiene claro Luis, 5 amigos a los que ve con frecuencia y 10 clientes con los que mantiene contacto semanal.

Un buen día Luis aprovecha los social media (Facebook, Linkedin, twitter, por qué no varios?) y retoma contacto con 5 amigos más (ya son 10). Resulta que estos 10 amigos tienen a su vez 20 contactos cada uno (y todos a tiro de un clic).

Hemos dado un paso y ya estamos junto a 200 personas que pueden saber que Luis es un buen profesional. ¿Qué pasaría si Luis se lo tomara en serio y diera más pasos? ¿Cuánta gente podría llegar a saber que es bueno? Y siendo así, si Luis quisiera conseguir más clientes o iniciar nuevos proyectos ¿no le sería más fácil conseguirlo?

El efecto, cuando se habla de clientes de un mismo sector, el efecto se multiplica.

Sobra decir que hay muchas cosas a tener en cuenta que los profesionales de esto vamos sumando y aprendiendo cada día, pero uno de los aspectos fundamentales es la recomendación, y de quién viene. El pasado fin de semana un amigo me recomendó un restaurante en Los Molinos (sierra de Madrid). Fui y efectivamente todo lo que había contado era cierto: buen servicio, no es caro, enormes anchoas y carne exquisita (Santoña se llama, un día hablaremos de él). ¿Por qué fui? Muy sencillo, por que me lo recomendó él. Si me llega por otro lado (publicidad, mail, prensa…) no hago ni caso. Ese es el poder de los social media.

Anchoas Casa Santoña

¿Qué pasaría si nuestros vinos en vez de recomendarlos un famoso gurú o un periodista, los recomendara un cliente? El efecto es infinitamente mayor. Pero para eso me gustaría proponer un ejercicio: en vez de pensar en quién nos puede recomendar, pensemos primero en cómo podemos recomendar nosotros a otros (distribuidores, restaurantes…).

Empecemos dando ejemplo (eso sí, siempre que estemos seguros de que lo que recomendamos en bueno, si no, el juego no funciona. Jamás recomendemos algo por que sí). “Quid por quo”, algo así como dar para recibir mutuamente (algo por algo). Frase famosa por muchas cosas, aunque a mi me recuerda mucho a la película “El silencio de los Corderos” (creo que la segunda) y se me ponen los pelos de punta.

Fuente de imágenes: Casa Santoña, thecommonwealth.org

Contar mil historias distintas una vez vs contar la misma historia mil veces

Contar mil veces la misma historia

Hemos hablado desde aquí en innumerables ocasiones las múltiples ventajas que tiene para las Bodegas la utilización de Internet y los Social Media como instrumento de promoción, de comunicación y generación de imagen de marca de las bodegas.

El mundo del vino se encuentra continuamente con eventos en los que las Bodegas tienen la oportunidad de ponerse en contacto con los consumidores.

Este tipo de eventos presenciales han sido y serán muy efectivos, pero, al mismo tiempo: 1) Muchos de los que acuden repiten evento tras evento. 2) Las Bodegas tienen pocas posibilidades de diferenciarse exponiendo sus productos en una mesa exactamente igual que la del que tiene el de al lado. 3) La Bodega dispone de unos pocos segundos para entablar una conversación con cada interesado que se acerca a su mesa. Con ese margen de tiempo  se ven obligados a contar miles de veces un discurso muy, muy corto, que hace que la diferenciación respecto de sus competidores sea realmente pequeña. Provoca también que el 90% de los que se acercan a degustar no perciben una gran diferencia respecto de otros expositores.

En este tipo de eventos por supuesto que hay que estar. Cualquier posibilidad de estar cerca de los consumidores hay que aprovecharla. Pero las Bodegas tienen por fin una herramienta a su disposición para: 1) Diferenciarse mucho más de sus competidores. 2) Elaborar un discurso más cercano a consumidores de a pie de calle. 3) Tener la posibilidad de contar 1000 historias una vez en lugar de contar mil veces la misma historia.

Este último punto es fundamental. ¿No estamos hablando de diferenciarnos? Pues hagámoslo. ¿Disponemos de mil historias qué contar? Pues contémoslas. Me decía hace poco un bodeguero que se quedaba sorprendido de cómo esas historias que podía contar a él le parecían monótonas, pero que contemplaba atónito el interés que despertaban en los visitantes. Y es que el punto de vista del visitante es tan distinto…

¿Qué es el Marketing del Vino sino una o/y mil historias que contar? ¿Cuál es el presente y el futuro del vino sino las mil y una historias que tenemos para contar? 

Publicidad versus oportunidades, para pequeñas empresas del vino.

«Yo mismo, en el momento de decir que todo cambia, ya he cambiado.» (Séneca)

Cuando se te presente una ventana de oportunidad, no bajes las cortinillas. (Tom Peters)

Publicidad versus oportunidades

¿Lo suyo es una pequeña empresa? Enhorabuena. ¿Es una gran empresa? Lo sentimos. Todo está cambiando y las campañas de comunicación para las grandes empresas se están complicando mucho, ¿qué no?

Hace poco tiempo todos comprábamos periódicos y veíamos los anuncios de la tele ¿se acuerdan? Todo era distinto. Meter publicidad en un diario no resultaba descabellado: era muy probable que alguien viera su marca.

Ahora es difícil no salir por la mañana y acabar con dos o tres periódicos de esos gratuitos bajo el brazo (no voy a entrar en consideraciones sobre la actualidad de algunas noticias. Hoy el titular de uno de ellos era “Los españoles comemos poca fruta” o algo así, la noticia del día vamos, del día de mañana, de hace una semana o de dentro de un mes, a elegir). Lo cierto es que el ciudadano ojea los periódicos que le dan en los 15 minutos libres que tiene en el autobús, los deja sobre la silla y a otra cosa.

También están los que acuden a cabeceras de prestigio en Internet: un rápido repaso a la actualidad según sea de su interés lo que encuentre en la primera pantalla (el resto, si no clickeas, no existe). Siendo así ¿dónde metemos el dinero? ¿En la prensa tradicional? ¿en la prensa gratuita? ¿en banners de Internet? ¿En todos? ¡ Hagan juego señores ¡

Antes las firmas de prestigio mandaban y establecían qué es lo que estaba bien, mal, regular u horrible en la moda, el cine, la restauración, el arte y por supuesto el mundo del vino. Eran personas de prestigio, con lo bueno y malo que esto tiene. Actualmente cualquier tipo que hasta hace dos días era un perfecto desconocido puede tener éxito en Internet, aumentar exponencialmente el número de visitas de su página y convertirse en un gurú, pero uno de los buenos, de los que se ganan la confianza del consumidor con sus apreciaciones. La gente sigue más a un desconocido que al afamado critico de un diario. Indignante ¿no creen?

Y no quiero dejar de lado a la reina de la comunicación: la televisión. Primero había dos canales (no hombre, no hace tanto tiempo). Después pasamos a cinco o seis y la vida nos sorprendió con el mando a distancia (¡el poder por fin es nuestro!) Y entonces empezamos a saltar de un canal a otro (parece mentira, que con seis canales no encuentre nada bueno, fue la frase del año). Y por fin llegó la TDT y la media de emisoras por hogar alcanzó los veinte canales (parece mentira que con veinte canales… bueno ya saben como acaba la frase).

Con el mando tardamos dos segundos en cambiar de canal, y tres en ver qué ponen en otro, por lo que en poco menos de dos minutos hemos podido recorrer los veinte canales para comprobar que no hay nada de interés en ningún sitio y volver a la emisora original sin ver anuncios. Pero resulta que ahora los anuncios duran 10 ó 15 minutos, por lo que volvemos a cambiar y al final no sabemos ni qué estábamos viendo al principio (como dice un buen amigo: “Yo no sé si veo la tele o me peleo con ella”). Esto sin hablar de la televisión de pago, el dvd, la posibilidad de grabar y pasar la publicidad directamente, el videoclub del adsl, etc.

Esto implica un conflicto para las grandes compañías, que deben estar en todos los medios, y esto cada vez es más complicado, pero supone una gran oportunidad para las pequeñas empresas (¿para qué querrían estar en todas las cadenas de TV, si con su distribución y producción jamás podrían satisfacer una demanda de ese tamaño?).

Publicidad versus oportunidades (2)

Y muchos se preguntarán qué tiene esto que ver con el vino: con la uva, con la fermentación, con los procesos, los tiempos o las inversiones necesarias. Pues nada, en realidad esto habla de vender vino, y de que si realmente lo haces bien puedes destacar y llegar a tu público (sí, el tuyo) sin que las grandes marcas te pisen por el camino por tener grandes presupuestos: una oportunidad para quién haga bien las cosas; tan sencillo y mágico como eso. ¿No es genial?
Estamos en Febrero. Hace mes y medio todavía podíamos preguntarnos qué oportunidades habíamos dejado escapar (no sin cierta melancolía) el año pasado y preguntarnos cuáles se presentarían este año. Muy bien, acaba de empezar y es el momento de aprovecharlas y poder contestar a la pregunta cuando el año termine.

Hay muchas oportunidades interesantes, y por si alguien tiene dudas, la pregunta típica: ¿Podemos hacer algo por usted? Para eso estamos. Vamos digo yo.

 

 

Charla con Fabio Bartolomei, de Vinos Ambiz (Vino ecológico).

He tenido una charla con alguien interesante. Se trata de Fabio Bartolomei de Vinos Ambiz. Está arrancando en este tema de la web 2.0 y se le ve con ganas. Fabio es hijo de italianos pero nacido en Escocia, y que hace un porrón de años decidió venirse a España.

Coincidimos en Twitter y nos pusimos a charlar. Y decidimos conocernos.

A mí lo único que se me ocurrió según me puse a charlar fue poner la grabadora para no tener que tomar notas. El me dijo que era la primera vez que le hacían esto. Yo le comenté que tampoco es que yo lo haga
habitualmente pero que de esa manera no me perdía detalle.

El proyecto de Vinos Ambiz ya tiene 6 años. Se trata de un vino ecológico. Se decantaron por esta vía porque de toda la vida Fabio ha tenido preocupación por todo lo ecológico, el medio ambiente, la salud de las personas y del planeta. Cree además que cualquier producto ecológico (incluido el vino) es intrínsicamente de mejor calidad de su equivalente ‘convencional’ producido con aditivos químicos – innecesarios, contaminantes y nocivos para la salud. 

Opina que ya hay gente que ya está sensibilizada por el tema, aunque en países como el Reino Unido y Estados Unidos lo están mucho más. Es este un proceso de mentalización que avanza sin prisa pero sin pausa.

Sacan 3 tipos de vino: Por un lado está un vino joven blanco (100% Airén). Lo sacan el mismo año de la vendimia. Tienen además un vino joven tinto (97% Garnacha, 3% Cabernet Sauvignon). Lo hacen por maceración carbónica, y lo sacan entre noviembre y diciembre del mismo año. Tienen además un crianza (100% Tempranillo) de 6 meses en barrica más 6 meses a 1 año en botella.

No comercializan aún su vino por los canales tradicionales sino que lo hacen a través de una asociación de la que forman parte. Se lo reparten a los miembros de esa asociación y éstos además, vienen incluso a trabajar en la viña y en la bodega.

Su producción es pequeña. Entre 2000 y 5000 botellas, pero tienen deseos de crecer.

Están realizando el papeleo para convertirse en Sociedad Limitada y ponerse a vender de forma más organizada y hasta exportar. Están también buscando nuevos viñedos para arrendar y probablemente compren más uva ecológica de gente que conocen bien y de garantías.

Han empezado ya a financiarse la compra de barricas por parte de entusiastas de su vino. Estos pagan 300 euros (el coste de una barrica de roble americana) a cambio del compromiso de que recibirán 60 botellas en su momento. No consiguen un mejor precio pero sí la garantía de que recibirán las 60 botellas pactadas e información periódica vía mail sobre lo que va pasando en la viña y en la bodega a lo largo del año, y pueden participar en cualquier labor relacionada con su barrica.

Me enseña un par de videos sobre su bodega. En una de ellas se ve trabajar su tierra con un caballo. Me explica que eso fue con motivo de una jornada que se hizo sobre “Tracción Animal”. Me cuenta que usar ese tipo de tracción no tiene por qué ser más caro que funcionar con medios mecánicos. Simplemente requiere una dedicación y un mantenimento constantes del caballo.

Curioso este escocés de origen italiano, afincado en la provincia de Madrid.

Fabio. Te deseo mucha suerte.