La importancia de la calidad del discurso en la visita a Bodega.

Cada día que pasa le voy dando más importancia al cuidado que determinadas bodegas le prestan a la visita a sus bodegas.
El negocio de las bodegas está cambiando de forma radical por muchos motivos: porque la competencia se hace más dura, porque al entrar en una competencia globalizada cada vez se hace más importante diferenciarse, porque diferenciarse a través de unas instalaciones modélicas es una tarea más sencilla que hacerlo simplemente por las características de un producto, una etiqueta, una botella, un embalaje, porque disponer de una instalaciones llamativas permite un mucho mejor discurso, porque ya no se trata de convencer a cuatro expertos que consideran que es suficiente el producto para definirse ante él.
Ahora son miles, millones de consumidores que siguen su propio criterio, por lo menos parcialmente. Y muchos de ellos buscan información de primera mano. Algunos con una enorme sensibilidad para catar, pero la mayor parte, que necesitan más referencias para opinar sobre un vino.
Pero siendo importantes las instalaciones lo son tanto o más la calidad del que cuenta la historia y cómo la cuenta.
Cuando hablamos de los magos les definimos como ilusionistas. Y son ilusionistas porque con un truco saben adornar una actuación para dejarnos con la boca abierta. Ese ilusionista puede no estar en el entorno más apropiado, pero si tiene una buena historia que contar y la cuenta de forma atractiva y apasionada nos encantará. Ese mago brillará mucho más si lo hace en un reducto apropiado. Recomiendo a los visitantes de Madrid ir a “La Cripta Mágica” en Madrid.
En el mundo del vino no hablamos de trucos, pero hablamos también de ilusionar, de emocionar, de ensalzar y cantar las bondades y pequeños detalles de un vino, de una bodega. Un buen ejemplo de esto es lo que viví con Charles Metcalfe en su presentación en la European Wine Blogger Conference en Lisboa.
Sé que no es lo mismo disponer de alguien tan increíble como Charles para que dé un discurso maravilloso, que contratar a alguien para que haga 200 recorridos al año para una Bodega. Pero de lo que se trata es de acercarse en lo posible a ese tipo de discurso. La mayor parte de las bodegas de cierto tamaño, con buenas instalaciones que mostrar y con buenos conocimientos del Marketing del vino tienen guías con buena formación y aptitudes. Saben que el factor humano hay que cuidarlo.
Procuremos tener unas instalaciones de las que sentirnos orgullosos, pero no dejemos atrás la formación, la motivación , la actitud de nuestros guías. Controlemos la calidad del discurso que realizan, porque con el aumento de las visitas a Bodega, y este es un dato inexorable (19% de crecimiento en número de visitas a Bodegas en el último año), cada vez será más importante esta actividad en la cuenta de resultados.
Solo falta que el número de visitantes se multiplique, que las bodegas se den cuenta de las ventas que pueden hacer con esas visitas, que se den cuenta de lo importante que es mantener una relación directa con sus clientes reales finales y potenciales, (CRM) (Customer Relationship Management) (Gestión de la relación con nuestros clientes) para las ventas en los próximo años, y veremos también a mejores profesionales, mejor pagados, más formados y más motivados en hacer bien su trabajo como elemento clave en la cuenta de resultados de la Bodega.
Tiempo al tiempo. Tempus fugit.
Este post en inglés: The importance of telling a good story, when visiting a winery.
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Foto de: Taringa.net






